Actualmente hay 18217 programas y 832 usuarios conectados WoW !Pcfiles.com version in English , downloads in English!
Ampliar imagen/es (1)
El Hombre Bicentenario – Isaac Asimov
Descargar Programa
Tamaño de descarga: 88.08 KB
Tiempo de descarga: ??:??:?? 
Idiomas:
Tipo de software: ¡FreeWare!
Web del autor: http://www.conocimientosweb.net/ ...
Número de descargas: 1.555
Ver valoraciones (0) | Añadir comentario:
31-03-2006
Descripción:
“Las Tres Leyes de la robótica:

1. Un robot no debe dañar a un ser humano ni, por inacción, permitir que un ser humano sufra daño.
2. Un robot debe obedecer las órdenes impartidas por los seres humanos, excepto cuando dichas órdenes estén reñidas con la Primera Ley.
3. Un robot debe proteger su propia existencia, mientras dicha protección no esté reñida ni con la Primera y Segunda Ley.”

“Andrew Martin estudió la mano derecha del robot, la mano quirúrgica, que descansaba en el escritorio. Los largos dedos estaban artísticamente modelados en curvas metálicas tan gráciles y apropiadas que era fácil imaginarlas empuñando un escalpelo que momentáneamente se transformaría en parte de los propios dedos.

En su trabajo no habría vacilaciones, tropiezos, temblores ni errores. Eso iba unido a la especialización tan deseada por la humanidad que pocos robots poseían ya un cerebro independiente. Claro que un cirujano necesita cerebro, pero éste estaba tan limitado en su capacidad que no reconocía a Andrew. Tal vez nunca le hubiera oído nombrar.

-Alguna vez ha pensado que le gustaría ser un hombre? -le preguntó Andrew.

El cirujano dudó un momento, como si la pregunta no encajara en sus sendas positrónicas.

-Pero yo soy un robot, señor.
-¿No sería preferible ser un hombre?
-Sería preferible ser mejor cirujano. No podría serlo si fuera hombre, sólo si fuese un robot más avanzado. Me gustaría ser un robot más avanzado.
-¿No le ofende que yo pueda darle órdenes, que yo pueda hacerle poner de pie, sentarse, moverse a derecha e izquierda, con sólo decirlo?
-Es mi placer agradarle. Si sus órdenes interfiriesen en mi funcionamiento respecto de usted o de cualquier otro ser humano, no le obedecería. La primera Ley, concerniente a mi deber para con la seguridad humana, tendría prioridad sobre la Segunda Ley, la referente a la obediencia. De no ser así, la obediencia es un placer para mí... Pero, ¿a quién debo operar?
-A mí.
-Imposible. Es una operación evidentemente dañina.
-Eso no importa -dijo Andrew con calma.”
Requiere:
Adobe Acrobat Reader

Comentarios:

Cargando...
Añadir comentario:
Debes ser usuario registrado, para poder escribir comentarios.
Haz click aquí para registrarte completamente gratis

Sistemas Operativos soportados: Windows 9x, Windows 2000, Windows XP, Windows NT 4

Tu sistema operativo es:
© 2003-2008 ArchivosPC | Contacto
Feeds RSS
Todos los derechos reservados, queda completamente prohibida la reproducción total o parcial del contenido sin consentimiento previo del autor.
ArchivosPC recomienda Firefox